La única grasa vegetal del mundo que puede consumirse sin que tengamos que procesarla químicamente.
En la peregrinación organoléptica, hay un momento excelso, donde mil frutos diferentes se concentran a la vez para ofrecer sus aromas….todos juntos dentro de una aceituna arbequina, rindiendo honor a la protagonista del Mediterráneo.
Cultivamos únicamente la variedad arbequina. Produce aceites suaves de enorme intensidad floral y frutal. Buscamos la frescura y la fruta de la arbequina mediterránea.
El sistema de cultivo se acoge a la normativa de Producción Integrada, que respeta el suelo, la flora y la fauna autóctona, y que emplea el mínimo de abonos y productos fitosanitarios posible.
Cada semana, a partir del envero, molturamos una pequeña cantidad de aceitunas y comprobamos, mediante cata, la calidad del aceite obtenido.
Un aceite como Son Parera exige que recojamos todas las aceitunas del árbol, sin que una sola haya tocada el suelo.
Después de la recogida hasta la molturación nuestra norma sagrada es que no tiene que haber bajo ningún concepto ningún tipo de demora, en dos horas hemos conseguido rescatar en el instante preciso, el aceite de la aceituna que colgaba del olivo.
Utilizamos 8 kg de aceituna para elaborar un litro de aceite, mientras que en una situación normal 4,5 kg serían suficientes. Todo este despilfarro multiplica la calidad, la fruta y la frescura. Un zumo de fruta fresca en su momento de sazón.

